Un poco de mantenimiento ayuda a que tus imanes personalizados duren más y mantiene en buen estado la superficie que hay debajo.
Antes de aplicar
- Asegúrate de que cualquier pintura, barniz transparente o cera esté completamente curado.
- Lava la superficie y el imán con un detergente suave y sécalos con un paño suave (o deja que se sequen al aire).
Aplicación correcta
- Aplícalos solo sobre metal liso, plano o ligeramente curvado.
- Asegúrate de que el imán quede completamente plano; no lo coloques sobre molduras, calcomanías, líneas decorativas, salientes ni en zonas cóncavas.
- Para una mejor sujeción, el imán debe estar a 16 °C o más cuando se instale.
- No utilices imanes sobre superficies metálicas horizontales expuestas al sol directo (como el capó del coche).
- Evita temperaturas superiores a 71 °C o inferiores a -26 °C.
- Las temperaturas frías pueden hacer que los imanes sean más frágiles, así que manéjalos con cuidado.
- La exposición prolongada al sol puede provocar una decoloración desigual de la superficie, ya que la zona cubierta queda protegida de los rayos UV.
Limpieza regular
- Retira el imán de forma periódica para evitar la acumulación de humedad o suciedad.
- Limpia tanto el imán como la superficie con un detergente suave y sécalos por completo antes de volver a colocarlo.
- En el caso de señales montadas en vehículos, retíralas y límpialas a diario.
- Después de encerar o pulir, espera 2 días a que la cera se cure antes de volver a aplicar los imanes.
Si ves restos
- Utiliza detergente suave para platos y agua caliente.
- Levanta con cuidado los restos usando una tarjeta de plástico.
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