Sí — nuestros imanes personalizados son lo suficientemente resistentes como para adherirse de forma segura a los coches y mantenerse en su lugar a velocidades de autopista, gracias a una fuerza de atracción de 317,36 kgf/m².
Cuando se utilizan correctamente, los imanes flexibles por lo general no dañan la pintura del coche. La mayoría de los problemas ocurren cuando la suciedad, la humedad o el calor quedan atrapados debajo del imán, por lo que recomendamos seguir las prácticas indicadas a continuación.
Buenas prácticas para el uso en coches
- Aplica el imán sobre una superficie metálica limpia y plana (evita abolladuras, curvas pronunciadas o paneles muy contorneados).
- Retíralo y recolócalo con regularidad; hacerlo una vez por semana es lo ideal.
- Cada vez que lo retires, elimina la suciedad o los restos atrapados y seca cualquier humedad antes de volver a colocarlo.
- Guárdalo en posición plana cuando no esté en uso para evitar deformaciones.
- No lo apliques sobre calcomanías ni envolturas de vinilo.
- Evita la exposición prolongada a calor extremo (como el sol directo durante largos periodos), ya que puede comprometer el soporte del imán.
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